𝗘𝗹 𝗹𝗮𝗴𝗼 𝗱𝗲 𝗖𝗮𝗯𝗼 𝗡𝗼𝗿𝘁𝗲 𝗼𝗰𝘂𝗽𝗮 𝟱.𝟯𝟱 𝗵𝗲𝗰𝘁𝗮́𝗿𝗲𝗮𝘀 𝘆 𝗮𝗯𝗿𝗲 𝗽𝗿𝗲𝗴𝘂𝗻𝘁𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝘀𝘂 𝗽𝗼𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲 𝗿𝗲𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗵𝗶𝗱𝗿𝗼𝗴𝗲𝗼𝗹𝗼́𝗴𝗶𝗰𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝗹 𝗮𝗰𝘂𝗶́𝗳𝗲𝗿𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗴𝗶𝗹𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗰𝗲𝗻𝗼𝘁𝗲𝘀 𝘆 𝗽𝗼𝘇𝗼𝘀 𝗰𝗲𝗿𝗰𝗮𝗻𝗼𝘀.

El lago de Cabo Norte, en La Isla, vuelve la atención hacia el acuífero de Mérida debido a las características del subsuelo kárstico de la región y a la posible conexión entre cuerpos de agua superficiales y subterráneos.

Lago de Cabo Norte y su posible relación con el acuífero de Mérida.

Lago de Cabo Norte y el manto freático

El cuerpo de agua tiene aproximadamente 5.35 hectáreas y 924 metros de longitud. La interrogante hidrogeológica radica en determinar si la excavación alcanzó el nivel freático y si existe alguna barrera que impida el intercambio con el agua subterránea.

Un documento gubernamental señala que el lago no tiene conexión con otros espacios recreativos ni con la red de agua potable, aunque esa referencia no precisa su relación con el acuífero.

Lago de Cabo Norte y su posible relación con el acuífero de Mérida.

El agua subterránea plantea nuevas preguntas

La zona se encuentra dentro del Semicírculo de Cenotes, donde la roca caliza facilita el desplazamiento del agua mediante fracturas y conductos kársticos.

El texto señala que no existe evidencia de que Naegleria haya pasado del lago a cenotes, pozos o agua potable. También plantea que faltan estudios locales para determinar la presencia y movilidad de este microorganismo en esos sistemas.

Por ello, queda abierta la pregunta sobre el área de influencia hidrogeológica del lago y el comportamiento del agua dentro del subsuelo.

Fuente: Información y documentos referidos en el texto proporcionado.